lunes, 16 marzo 2026

No tienen vino

Miguel Ángel Moreno

Desde hace unos meses, los habitantes de Madrid nos encontramos por las calles principales de la capital con simpáticos carteles que nos anuncian lo maravilloso que es traer un chulapo al mundo. Forma parte del plan de fomento de la natalidad de la ciudad para afrontar la falta de nacimientos, un asunto que cada vez preocupa a más gente. Deben estar tan angustiados por ello que se han olvidado de atender, y entender, a los únicos que pueden ponerle remedio: los jóvenes. A los potenciales padres y madres del futuro nadie los escucha: de poco sirve que manifiesten su preocupación por la falta de vivienda asequible, la precariedad de sus trabajos o el futuro del planeta.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Inicia sesión para desbloquearlo.

Reciente

El arte de expresarse: una mirada desde el aula

"Todos los niños nacen artistas. El problema es cómo...

Relación entre Olas de Calor e Incendios Forestales

Es oportuno recordar las olas de calor vividas durante...

Reenamórame otra vez

Mírame a los ojos, Señor, como aquella vez primera. Aunque llevo...

Despojados de todo

Inmersos en el tiempo de Cuaresma, es época de...

Newsletter

spot_img

Otras historias

Pascua, volver a lo esencial

En el camino de la fe vas viendo que...

María nos cuida y nos hace misioneros

“En la hora suprema de nuestra creación, Cristo nos...

Mi maestra, mi maestro

Lo que es el maestro, es más importante que...

La Virgen del Perpetuo Socorro en la Semana Santa granadina

El mes de abril: incienso y azahar   Cuando llega el...
spot_img

El arte de expresarse: una mirada desde el aula

"Todos los niños nacen artistas. El problema es cómo seguir siendo artistas al crecer" Pablo Picasso La capacidad de expresarse a través del arte siempre...

Relación entre Olas de Calor e Incendios Forestales

Es oportuno recordar las olas de calor vividas durante los últimos veranos y mencionar la posible relación que tienen con los incendios forestales sufridos...

Reenamórame otra vez

Mírame a los ojos, Señor, como aquella vez primera. Aunque llevo unos años contigo, ven y renúevame desde las raíces, porque se me ha enfriado la fe, he pactado...