“El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía, pues lo poseían todo en común” (Hechos 4, 32). Durante toda la Pascua cada año hacemos el recorrido por este libro de los Hechos de los Apóstoles. Es la vida naciente de la Iglesia, las comunidades primitivas que van tomando forma, creciendo y desplegándose en medio de muchas dificultades históricas, humanas y sociales de su tiempo.
Un tema incómodo para algunos creyentes: Aterrizar la fe
Victor Chacón CSsR