La casa del silencio

Arsenio Díez

Justo, en el corazón de la cuaresma, la Iglesia hace fiesta en honor de san José. Yo, antes de que llegue su fiesta y en medio de los quehaceres cuaresmales, escribo esta reflexión para ustedes y para mí

Con José y a dos velas

Llevo rato leyendo los evangelios de la infancia de Jesús, pero me quedo “a dos velas”, porque los evangelistas recogen la predicación y la vida de Jesús, pero hablan poco de María y apenas mencionan a José. Aunque yo creo que dicen lo suficiente: que fue un «hombre bueno y justo», es decir, cumplidor de la voluntad de Dios. También llevo rato escribiendo sobre los rasgos más sobresalientes de san José. Y esto es lo que he sacado en claro.

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