Llega el mes de mayo, el mes de María, figura central de la Iglesia, Madre de todos los cristianos y ejemplo imperecedero de mujer. Durante mucho tiempo, la imagen de la mujer en la Iglesia ha estado ligada a la clausura y al silencio, vaya por delante nuestra más sincera admiración hacia quienes eligen ese camino de entrega y oración.
Sin embargo, hoy queremos fijarnos en otras historias con protagonistas femeninas. En nuestra cotidianeidad están muy presentes figuras como María Rosa Molas, Antonia María de Oviedo, Celia Méndez y la beata Margarita María López de Maturana, cuya opción clara por los demás demuestra que la maternidad puede expresarse de formas muy distintas y que el liderazgo femenino en la Iglesia no solo ha existido siempre, sino que ha sido profundamente transformador.