Subirse a un avión, tener un accidente conduciendo, quedarse encerrado en un sitio o permanecer en espacios abiertos son los temores más comunes de las personas. Pero hay que aclarar que hay más fantasmas dentro de nosotros que amenazas reales, y lo malo es que nos paralizan, sin apenas darnos cuenta
Una emoción primaria
No podemos permanecer en el presente con los miedos del pasado, que muchas veces, nos vienen de la infancia o de tener padres muy protectores.Este contenido es exclusivo para suscriptores
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