La madre, discípula y maestra en la oración

Papa Francisco

Desde pequeño, aprendí a rezar el Rosario como parte de mi herencia religiosa familiar de raíz italiana. Me acostumbré de tal forma a esa oración que la rezo hasta hoy. Durante mucho tiempo me fue posible rezar el Rosario completo todos los días.

Conversando con un sacerdote amigo, le dije esto: “Hasta que vine acá, prácticamente rezaba las tres coronas”, o sea, los tres grupos de misterios. “Acá no; suelo rezar sólo una corona. Más no me da el cuero, por cuestión de tiempo y todo lo demás. Pero siempre, todos los días, rezo el Rosario, y lo recomiendo a la gente”. Justifico esa devoción mía de una manera muy simple: “El Rosario me hace bien”.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Inicia sesión para desbloquearlo.

Reciente

Un signo de amor y misericordia

Hace 160 años que el Papa Pío IX entregó...

Llanto por mi tierra abandonada

Quiero, desear una feliz Pascua de Resurrección a todos...

¿Conoció San Alfonso, en Roma, a la Virgen del Perpetuo Socorro?

La vida de Alfonso está marcada por la presencia...

Newsletter

spot_img

Otras historias

El proyecto del Amor

Un titular de prensa del mes pasado: «El linchamiento...

Un signo de amor y misericordia

Hace 160 años que el Papa Pío IX entregó...

Energías Renovables y Territorio (II)

Continuando con el objetivo de una transición energética y...

Pretextos sagrados o no para las guerras

Me pregunto cómo se puede iniciar una guerra que...

El Adviento y los niños

Esta entrega la dedicamos a acercar el Adviento a...
spot_img

Un signo de amor y misericordia

Hace 160 años que el Papa Pío IX entregó el icono del Perpetuo Socorro a los Misioneros Redentoristas con el mandato de “Dadla a...

Llanto por mi tierra abandonada

Quiero, desear una feliz Pascua de Resurrección a todos los amigos de Icono. Deseo que hayan disfrutado de una semana Santa, muy feliz, rodeada...