sábado, 4 abril 2026

La madre, discípula y maestra en la oración

Papa Francisco

Desde pequeño, aprendí a rezar el Rosario como parte de mi herencia religiosa familiar de raíz italiana. Me acostumbré de tal forma a esa oración que la rezo hasta hoy. Durante mucho tiempo me fue posible rezar el Rosario completo todos los días.

Conversando con un sacerdote amigo, le dije esto: “Hasta que vine acá, prácticamente rezaba las tres coronas”, o sea, los tres grupos de misterios. “Acá no; suelo rezar sólo una corona. Más no me da el cuero, por cuestión de tiempo y todo lo demás. Pero siempre, todos los días, rezo el Rosario, y lo recomiendo a la gente”. Justifico esa devoción mía de una manera muy simple: “El Rosario me hace bien”.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Inicia sesión para desbloquearlo.

Reciente

Seis segundos para creer

Seis segundos… apenas un breve espacio de tiempo que...

El Dios que recrea y da vida

Me ataste con un lazo de amor tan fuerte, que...

La paz que anuncia el resucitado

Hace 4 años que comenzó la guerra de Ucrania,...

Newsletter

spot_img

Otras historias

Reflexiones sobre maternidad, reproducción humana e identidad

El tema de la reproducción asistida ha adquirido una...

Avisos contra el derrumbe

"La sociedad del cansancio" de Byung-Chul Han Byung-Chul Han acaba...

¡¡¡Lo que yo quería!!!

La parroquia redentorista de los Santos Apóstoles, situada en...

Relación entre Olas de Calor e Incendios Forestales

Es oportuno recordar las olas de calor vividas durante...

La sonrisa de Raúl

Cuando acudimos a visitar en el hospital a Raúl,...
spot_img

Seis segundos para creer

Seis segundos… apenas un breve espacio de tiempo que puede cambiarlo todo. ¿Qué os parece si os digo que podemos dejar entrar a Dios...

El Dios que recrea y da vida

Me ataste con un lazo de amor tan fuerte, que nada me desata. Tan fuerte has clamado por mí, misericordia, que apagaste las voces de mi culpa. Nada...