sábado, 4 abril 2026

La acogida desde Canarias (II)

Javier Roncalés

Cuando converso con la gente sobre mi trabajo, a menudo me preguntan cuánto tiempo pasan las personas en los centros de Canarias y si se trasladan a Península. Respondiendo a lo segundo, y al contrario de lo que se puede creer, a todas las personas acogidas se les ofrece la posibilidad de trasladarse a centros ubicados en otras comunidades autónomas.

Centros de acogida

Solamente se quedan en las islas las personas que han causado baja del programa de atención humanitaria por alguno de los motivos que explicaré más adelante. Y el tiempo de estancia no es fijo, ya que depende sobre todo del volumen de llegadas a Canarias y la disponibilidad de plazas en Península. Pero podría decir que, de media, el plazo es de un mes.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Inicia sesión para desbloquearlo.

Reciente

Pretextos sagrados o no para las guerras

Me pregunto cómo se puede iniciar una guerra que...

Seis segundos para creer

Seis segundos… apenas un breve espacio de tiempo que...

El Dios que recrea y da vida

Me ataste con un lazo de amor tan fuerte, que...

Newsletter

spot_img

Otras historias

El Dios que recrea y da vida

Me ataste con un lazo de amor tan fuerte, que...

LOS MIEDOS

Subirse a un avión, tener un accidente conduciendo, quedarse...

Ante la incertidumbre, sed de Epifanía

Últimamente parece que lo religioso está de moda, lo...

Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión

La Cuaresma es el tiempo en el que la...
spot_img

Pretextos sagrados o no para las guerras

Me pregunto cómo se puede iniciar una guerra que originará muerte y caos porque el otro “podría” destruirte. Los prolegómenos siempre buscan justificaciones y...

Seis segundos para creer

Seis segundos… apenas un breve espacio de tiempo que puede cambiarlo todo. ¿Qué os parece si os digo que podemos dejar entrar a Dios...

El Dios que recrea y da vida

Me ataste con un lazo de amor tan fuerte, que nada me desata. Tan fuerte has clamado por mí, misericordia, que apagaste las voces de mi culpa. Nada...