lunes, 6 abril 2026

Carta de Francisco para un mundo sin corazón

Martín Gelabert, op

“Dilexit nos” (Rm 8,27), nos amó, con estas palabras comienza la última encíclica de Francisco. Quién nos amó hasta más no poder, sin condiciones de ningún tipo, es el Dios que, en Jesucristo, nos manifiesta su gran amor. Saber que Cristo nos ama es lo más grande y fundamental que ha podido ocurrir en nuestras vidas. El corazón de Jesús es un excelente símbolo de este amor.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Inicia sesión para desbloquearlo.

Categorías

Reciente

La casa del silencio

Justo, en el corazón de la cuaresma, la Iglesia...

Pretextos sagrados o no para las guerras

Me pregunto cómo se puede iniciar una guerra que...

Seis segundos para creer

Seis segundos… apenas un breve espacio de tiempo que...

El Dios que recrea y da vida

Me ataste con un lazo de amor tan fuerte, que...

Newsletter

spot_img

Otras historias

«Grand piano», metáfora de una sociedad economicista

Los pianos de cola tienen una tapa superior que...

Jesús entre los doctores

Lc 2, 48-50: “su madre: —Hijo, ¿por qué nos...

La Virgen del Perpetuo Socorro misionera en Villacañas

Este mes nos vamos hasta Villacañas, en la provincia...

El noviazgo

El noviazgo es una relación transitoria en una pareja...

La Mujer y la Ciencia

“Me enseñaron que el camino del progreso no era...
spot_img

La casa del silencio

Justo, en el corazón de la cuaresma, la Iglesia hace fiesta en honor de san José. Yo, antes de que llegue su fiesta y...

Pretextos sagrados o no para las guerras

Me pregunto cómo se puede iniciar una guerra que originará muerte y caos porque el otro “podría” destruirte. Los prolegómenos siempre buscan justificaciones y...

Seis segundos para creer

Seis segundos… apenas un breve espacio de tiempo que puede cambiarlo todo. ¿Qué os parece si os digo que podemos dejar entrar a Dios...