viernes, 13 marzo 2026

Carta de Francisco para un mundo sin corazón

Martín Gelabert, op

“Dilexit nos” (Rm 8,27), nos amó, con estas palabras comienza la última encíclica de Francisco. Quién nos amó hasta más no poder, sin condiciones de ningún tipo, es el Dios que, en Jesucristo, nos manifiesta su gran amor. Saber que Cristo nos ama es lo más grande y fundamental que ha podido ocurrir en nuestras vidas. El corazón de Jesús es un excelente símbolo de este amor.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Inicia sesión para desbloquearlo.

Categorías

Reciente

Despojados de todo

Inmersos en el tiempo de Cuaresma, es época de...

Palabras con fuerza y sentimiento que impulsan a implicarse

Hay palabras con una fuerza especial cuya pronunciación surge...

Historia de una escalera: ¡queremos tanto a Buero!

En el invierno de 1940, un joven de unos...

Jesús entre los doctores

Lc 2, 48-50: “su madre: —Hijo, ¿por qué nos...

Newsletter

spot_img

Otras historias

La prontitud a lo largo de la vida: Un instante en cada generación.

Comencé a curiosear como se hace ahora: pregunté a...

¿Preparados?

Pongamos como ejemplo el parte meteorológico de un día...

Contemplar el misterio de Dios con la mirada de María nos protege de la ideología

Hace poco pude acompañar a los participantes del Congreso...

Pues… ¡rézalo!

Al enfrentar una decisión complicada pero también en cualquier...

La acogida desde Canarias (IV)

Después de haberos contado cómo funciona a grandes rasgos...
spot_img

Despojados de todo

Inmersos en el tiempo de Cuaresma, es época de poda. De hacer limpieza de aquellas ramas que no nos dejan ver el bosque y...

Palabras con fuerza y sentimiento que impulsan a implicarse

Hay palabras con una fuerza especial cuya pronunciación surge acompañada de un halo interior profundo en cualquier idioma, aunque cierto es que unos más...

Historia de una escalera: ¡queremos tanto a Buero!

En el invierno de 1940, un joven de unos 24 años espera la ejecución de su condena a muerte en la prisión de Conde...