¿Dónde está la buena noticia para los pobres?

María del Carmen Molina Cobos

Numerosos países en vías de desarrollo enfrentan severas crisis de deuda externa, frecuentemente adquirida como consecuencia de una arquitectura financiera internacional percibida ya como perversa, injusta y obsoleta

Una situación insostenible

La responsabilidad es compartida: los gobiernos deudores han contraído deudas cíclicas, mientras que los acreedores, movidos por la ambición, han proporcionado financiamiento excesivo. Después de la crisis económica de 2008 todo el mundo entiende lo catastrófico de esta lógica financiera.

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