Al enfrentar una decisión complicada pero también en cualquier circunstancia de la vida, los cristianos tenemos un Plan B maravilloso que puede ser activado abriéndonos un nuevo horizonte. Ante cualquier asunto, se trata de ¡rezarlo!
Refranero para pensar
¿Sois de aquellos seguidores del refrán que sólo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena? En momentos duros casi todos tenemos esa reacción refleja de pedir ayuda al Señor, a la Virgen María y a todos los santos de nuestra devoción. Buscamos desesperadamente una solución y nuestra oración muchas veces parece el perfecto manual de instrucciones para Dios, en el que le exponemos con todo lujo de detalles qué tiene que concedernos, cómo y cuándo. Casi como si estuviéramos ante la lámpara de Aladino. Olvidamos que “el hombre propone y Dios dispone”.