Tu sabes que te quiero

Arsenio Díez, CSsR

Hay un personaje, condenado por el pueblo cristiano al fuego eterno del infierno, llamado Judas. De mala fama y peores hechos, nos puede ayudar hoy en nuestra reflexión de fe al borde de una nueva Semana Santa.

En un pueblo salmantino

La siguiente historieta, me la contó un cura párroco del Norte de España y dice que “en un pueblo de Salamanca, llamado La Alberca, todos los años se repite la misma y macabra escena: un grupo de mozos lanza a Judas, representado en un gran saco de paja, desde la torre del campanario. Al llegar al suelo, Judas, es decir el monigote de paja, se deshace. Luego se le prende fuego, entre el griterío, la burla y los aplausos de la muchedumbre. Y así, cada año, el pobre Judas es condenado a las llamas eternas, por traidor”.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Inicia sesión para desbloquearlo.

Reciente

El peregrino ruso

Saludos entrañables a los amigos de Icono. Estamos a...

La complejidad del deseo humano

Hay derrotas que no dejan huellas visibles. Ocurren en...

El arquitecto que me hizo pensar

Tuve la oportunidad este verano de visitar unos días...

¡que llega el otoño!

Estamos ante la llegada de una estación controvertida que...

Newsletter

spot_img

Otras historias

René Descartes: padre de la filosofía moderna y de la geometría analítica. Controversias (II)

Como expuse en artículo anterior Descartes tuvo una vida...

Sabernos buenos

El otro día una persona fantástica me contaba que...

Un Dios que asombra

En los últimos años se ha detectado un incremento...

El gozo del compartir fraterno

La riqueza de escucharnos mutuamente, con apertura a acoger...

Canillas de Albaida. El recuerdo de las misiones y de los misioneros

Después de haber visitado la parroquia de la Encarnación...
spot_img

El peregrino ruso

Saludos entrañables a los amigos de Icono. Estamos a finales del mes de agosto cuando escribo estas letras, con un calor que atormenta. La...

La complejidad del deseo humano

Hay derrotas que no dejan huellas visibles. Ocurren en la intimidad de una habitación, delante de una pantalla que va a apagar unos minutos...

El arquitecto que me hizo pensar

Tuve la oportunidad este verano de visitar unos días Barcelona. Era obligada la visita a la Sagrada Familia tras la presencia y bendición de...