Santa Hildegarda de Bingen

María del Rosario Heras Celemín

Monja benedictina, mística y científica del s. XII

Hildegarda nació en Bermersheim vor der Höhe (Alemania) en 1098, décima hija de un matrimonio de la nobleza. Sus padres, al poco tiempo de nacer, decidieron consagrarla a Dios recluyéndola en el monasterio de San Disibodo.

De salud delicada y enfermiza

A los 3 años, comenzó a tener visiones. Las experiencias místicas se prolongaron durante toda su vida llegando a expresar sus conocimientos en forma de visiones. (El expresarse en visiones era cosa frecuente en el siglo XII y fue recurso literario durante siglos). Ella entendió que estas visiones eran órdenes de Dios transmitidas a través de los cinco sentidos. Una de ellas incluía una orden de Dios para que escribiera lo que veía y oía.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Inicia sesión para desbloquearlo.

Reciente

El peregrino ruso

Saludos entrañables a los amigos de Icono. Estamos a...

La complejidad del deseo humano

Hay derrotas que no dejan huellas visibles. Ocurren en...

El arquitecto que me hizo pensar

Tuve la oportunidad este verano de visitar unos días...

¡que llega el otoño!

Estamos ante la llegada de una estación controvertida que...

Newsletter

spot_img

Otras historias

Palabras con fuerza y sentimiento que impulsan a implicarse

Hay palabras con una fuerza especial cuya pronunciación surge...

Paz a vosotros

En nuestra humilde eucaristía, es el Padre del cielo...

Entre barro, sueños y tiza: así nació nuestro Gamo Diana

Antes de que existiera nuestro colegio, antes incluso de...

La prontitud a lo largo de la vida: Un instante en cada generación.

Comencé a curiosear como se hace ahora: pregunté a...

Se llama León, es agustino y elogia a Francisco

Después de cuatro votaciones resultó elegido Obispo de Roma...
spot_img

El peregrino ruso

Saludos entrañables a los amigos de Icono. Estamos a finales del mes de agosto cuando escribo estas letras, con un calor que atormenta. La...

La complejidad del deseo humano

Hay derrotas que no dejan huellas visibles. Ocurren en la intimidad de una habitación, delante de una pantalla que va a apagar unos minutos...

El arquitecto que me hizo pensar

Tuve la oportunidad este verano de visitar unos días Barcelona. Era obligada la visita a la Sagrada Familia tras la presencia y bendición de...