Rencor y paz

Carmen Martínez

Recordaréis aquella frase que dice “Lo que no se nombra, no existe”. Igual no poner nombre a esas cosas que nos hacen daño es un mecanismo de defensa que, lejos de protegernos, nos lleva al sufrimiento y al daño. De ahí la importancia de ponerle nombre a las emociones que, en situaciones como el engaño, el insulto, la ofensa o la traición nos pueden generar un enorme problema no solo a nivel personal, sino a nivel familiar e incluso, social.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Inicia sesión para desbloquearlo.

Categorías

Reciente

El edadismo

El Edadismo es una forma de discriminación que afecta...

El hombre se acerca demasiado a los virus que le dañarán

La primavera me encontró entre el país sede de...

Una pastilla para el alma

Hay una cifra que merece toda nuestra atención. España...

Dios te quiere libre y feliz. No te distraigas.

Hace poco nos tocaba leer en Pascua el Evangelio...

Newsletter

spot_img

Otras historias

Juntos en tu búsqueda

Aquí estamos, Señor Jesús: juntos en tu búsqueda. Aquí estamos con el...

El derecho de asilo

En el artículo de este mes voy a hablaros...

“La humanidad está fallando”

Este verano, con un tono más que consternado, la...

Las emociones en el acto de fe

La Comisión para la Doctrina de la Fe de...
spot_img

El edadismo

El Edadismo es una forma de discriminación que afecta tanto a personas jóvenes como a mayores, aunque son éstos los más propensos a sufrirlo,...

El hombre se acerca demasiado a los virus que le dañarán

La primavera me encontró entre el país sede de la Unión Europea (Bélgica) y el que decidió salirse de ella (Reino Unido). Presencié gestos...

Una pastilla para el alma

Hay una cifra que merece toda nuestra atención. España ocupa el primer puesto del ranking mundial de consumo de benzodiacepinas: más de 91 dosis...