Me pregunto cómo se puede iniciar una guerra que originará muerte y caos porque el otro “podría” destruirte. Los prolegómenos siempre buscan justificaciones y supuestos. Cuando avanza, las amenazas elevan el tono de las armas como cuando, al no conseguir la rendición inmediata de Irán en la “Operación Furia Épica”, el presidente Donald Trump, afirmó que “reinará la muerte, el fuego y la furia”.
En la vida diaria, también asistimos al invento de intenciones o hechos que se utilizan como arma en una discusión. Se critica o descalifica al otro convirtiendo la suposición en acusación o rumor, se daña su reputación y aún peor, se anima a actuar como si lo supuesto fuera verdad.