lunes, 6 abril 2026

Identidad, compromiso y corresponsabilidad

El concilio Vaticano II supone un antes y un después para el laicado y redefine su propia vocación dentro de la iglesia. De una manera sucinta, una persona laica es aquella que ha recibido el bautismo y trata de buscar el Reino de Dios allá donde vaya, en todas y cada una de las situaciones profesionales y particulares como la familia y los amigos. A fin de cuentas, un bautizado es hijo del Padre en todo momento y lugar. De ahí, que no esté mal revisar nuestra identidad como cristianos y reevaluar nuestro compromiso con Dios y nuestra corresponsabilidad con la Iglesia. Sin duda esto podría guiarnos a vivir más acordes a nuestras creencias, con mayor coherencia.

Un Señor, una fe, un bautismo (Efesios, 4, 5). “Estamos llamados a vivir como cristianos en una sociedad plural como la de hoy”, decía hace apenas unos meses el Papa Francisco. Somos conscientes de que no vivimos en una sociedad cristiana, pero esto no debiera impedir vivir como Jesús nos enseña en el evangelio. Por ello, es necesario realizar una actualización de la vida de Jesucristo y una lectura orante para conocer que es lo que quiere Dios de cada uno de nosotros. Cualquiera de nosotros está llamado al apostolado para anunciar la buena noticia y participar corresponsablemente en la misión que compartimos con los consagrados para crear una Iglesia acogedora, más participativa y más misionera. Igual solo hay que dar un pequeño paso, acercarse a nuestras parroquias o santuarios y colaborar en grupos de formación, de voluntariado, de acompañamiento o de animación litúrgica… y la verdad, con los misioneros Redentoristas lo tenemos muy fácil, pues se caracterizan por ser cercanos y acogedores, siguiendo el carisma de San Alfonso. Cuando acabó de hablar dijo Jesús a Simón: “Lleva tu barca mar adentro y echa tus redes para pescar” (Lc 5, 4).

 

Carmen Martínez

Reciente

La casa del silencio

Justo, en el corazón de la cuaresma, la Iglesia...

Pretextos sagrados o no para las guerras

Me pregunto cómo se puede iniciar una guerra que...

Seis segundos para creer

Seis segundos… apenas un breve espacio de tiempo que...

El Dios que recrea y da vida

Me ataste con un lazo de amor tan fuerte, que...

Newsletter

spot_img

Otras historias

Aprendiz de todo

Pedro se hace testigo de que aquel imposible para...

Ser comunidad, importancia y desafío

Qué maravilla poder reflexionar juntos acerca de la importancia...

¡Qué listo era Jesús! Tres besos nos pide

Dice San Juan en su epístola: “A Dios nadie...

Turistas o viajeros del Espíritu

“El que emprende el viaje espiritual no sabe adónde...
spot_img

La casa del silencio

Justo, en el corazón de la cuaresma, la Iglesia hace fiesta en honor de san José. Yo, antes de que llegue su fiesta y...

Pretextos sagrados o no para las guerras

Me pregunto cómo se puede iniciar una guerra que originará muerte y caos porque el otro “podría” destruirte. Los prolegómenos siempre buscan justificaciones y...

Seis segundos para creer

Seis segundos… apenas un breve espacio de tiempo que puede cambiarlo todo. ¿Qué os parece si os digo que podemos dejar entrar a Dios...

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí