La fe es creer ANTES, lo que solo tendrá sentido DESPUÉS. Steven Furtick
Desde la infancia, muchas personas crecen con prácticas religiosas que fortalecen el sentimiento de pertenencia, como rezar en familia o participar en la vida comunitaria de una parroquia. Al independizarse, ese vínculo puede perderse momentáneamente, y es entonces cuando se percibe la importancia de formar parte de un grupo donde uno se siente acompañado, valorado y querido. Este es el caso de muchos jóvenes que, al cambiar de ciudad o iniciar una nueva etapa, descubren cuánto significa para sus vidas haber crecido dentro de una comunidad sólida.