«Amar es más que un sentimiento pasajero: es una elección que se hace cada día» Papa Francisco
Febrero llega cada año cargado de corazones, escaparates adornados con lazos rojos y mensajes de amor por doquier. Celebramos San Valentín casi sin detenernos a preguntarnos por qué, como tantas otras cosas. En las clases de Religión, cuando surge el tema de los santos más conocidos, San Valentín es uno de los nombres que los niños recuerdan con mayor facilidad. Muchos lo identifican inmediatamente como “el día de los enamorados”. Son pocos quienes recuerdan o incluso saben que se trata de una festividad con un origen religioso, vinculada a la defensa de los valores cristianos y de un amor entendido como entrega. Un sentido muy distinto del que hoy se le atribuye, y que poco tiene que ver con el beneficio económico que genera para las grandes multinacionales y que no constituye, su verdadera razón de ser.