sábado, 4 abril 2026

Carta de Francisco para un mundo sin corazón

Martín Gelabert, op

“Dilexit nos” (Rm 8,27), nos amó, con estas palabras comienza la última encíclica de Francisco. Quién nos amó hasta más no poder, sin condiciones de ningún tipo, es el Dios que, en Jesucristo, nos manifiesta su gran amor. Saber que Cristo nos ama es lo más grande y fundamental que ha podido ocurrir en nuestras vidas. El corazón de Jesús es un excelente símbolo de este amor.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Inicia sesión para desbloquearlo.

Categorías

Reciente

Seis segundos para creer

Seis segundos… apenas un breve espacio de tiempo que...

El Dios que recrea y da vida

Me ataste con un lazo de amor tan fuerte, que...

La paz que anuncia el resucitado

Hace 4 años que comenzó la guerra de Ucrania,...

Newsletter

spot_img

Otras historias

Turistas o viajeros del Espíritu

“El que emprende el viaje espiritual no sabe adónde...

Resiliencia

Suelen achacarnos a los periodistas que nos pasamos de...

Creemos en un Dios enfermero

Hace ya algunos meses, empecé mi mañana como siempre,...

La música

Su origen es desconocido ya que como no existían...

Mi alma está sedienta de Ti

“Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo;...
spot_img

Seis segundos para creer

Seis segundos… apenas un breve espacio de tiempo que puede cambiarlo todo. ¿Qué os parece si os digo que podemos dejar entrar a Dios...

El Dios que recrea y da vida

Me ataste con un lazo de amor tan fuerte, que nada me desata. Tan fuerte has clamado por mí, misericordia, que apagaste las voces de mi culpa. Nada...