jueves, 19 febrero 2026

YO CREO EN EL AMOR

Arsenio Díez, CSsR

“El amor más grande, dice la canción, es el que se da”. Pero Santa Teresa de Calcuta, lo dice más claro: “Dad vuestras manos para servir y vuestros corazones para amar».

Con el nombre de la Virgen

Y después de esta sencilla introducción, con las palabras de esta mujer tan querida y admirada por muchos hindúes y cristianos, me presento yo.

Mi nombre es Fátima y llevo, con orgullo el nombre de la Virgen. Soy médico y cirujana, por la gracia de Dios y de mi esfuerzo. Ésta es mi verdadera vocación. Ya desde pequeña, quería ser médico para curar a las personas. Y mis sueños de juventud, también apuntaban en esta dirección: irme de misionera a otros países a ayudar a los más pobres. Pero parece que Dios tenía otros planes para mí.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Inicia sesión para desbloquearlo.

Reciente

La soledad

En el diccionario de la Real Academia Española encontramos...

Dos realidades desarmadas y desarmantes

Así, al inicio del nuevo año, la Liturgia nos...

¡Nos han robado al niño!

Este fue el grito de alarma de un niño...

Albox y Alhama de Almería, dos pueblos y dos pintoras de la Virgen

Maestra y discípula en dos pueblos de Almería: Encarnación...

Newsletter

spot_img

Otras historias

La reflexión sobre inmigración ha de continuar

Estimados lectores de ICONO, con esta última entrega para...

Dana en Valencia, unos días después

Días después de la tragedia de la Dana en...

La gestión de los problemas de conducta en el aula, un reto compartido entre colegio y familia

“La educación emocional no es un lujo, es una...

Objetivos de Desarrollo Sostenible y Cambio Climático

Cuando quedan cinco años para cumplir los objetivos previstos...

EL DIVORCIO GRIS (“BABY BOOMER”)

Antes de hablar del tema que da nombre a...
spot_img

La soledad

En el diccionario de la Real Academia Española encontramos la soledad definida como la carencia voluntaria o involuntaria de compañía. Asimismo, soledad es el...

Dos realidades desarmadas y desarmantes

Así, al inicio del nuevo año, la Liturgia nos recuerda que cada día puede ser, para cada uno de nosotros, el comienzo de una...

¡Nos han robado al niño!

Este fue el grito de alarma de un niño de la parroquia, que se está preparando para hacer su primera comunión. Claro, que el...