El misterio de la Encarnación recuerda que la esperanza cristiana no se apoya en cálculos humanos, sino en la decisión de Dios de hacerse carne en Jesús y caminar con la humanidad.
Me parece importante que, tras la reciente festividad de la Anunciación, pongamos en el centro el corazón del misterio cristiano: la Encarnación de Dios como fundamento de la esperanza.