Seis segundos… apenas un breve espacio de tiempo que puede cambiarlo todo. ¿Qué os parece si os digo que podemos dejar entrar a Dios en nuestra vida sólo esperando unos segundos? Parece prometedor, ¿a que sí?
Reacciones en distintos tiempos
Habrá quien tarde cuatro y quien tarde veinte, no es cuestión de estar con el reloj en la mano. Pero sí es importante saber que hay todo un recorrido en nuestro interior que nos lleva a ser nosotros al completo y que podemos transitar con el Señor.