jueves, 9 abril 2026

El malismo está de moda y el buenismo desvirtuado

Paloma Caballero

La ostentación del mal o “malismo”, presumir y grabarlo en busca del aplauso, beneficio comercial, electoral o incluso religioso, no asusta ya como estrategia de comunicación que desarrollan políticos, concursos televisivos y redes sociales

Sin disimulo ni vergüenza, se normaliza fastidiar y eliminar al otro en realities y en el lenguaje político.  Pero, también iglesias pentecostales carismáticas alaban frente a la caridad, la fe que lleva al enriquecimiento como premio a creer más en Cristo, según su teología de la prosperidad. Recuerdan que todos los millonarios son creyentes.

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