Mirar en las profundidades

Santiago Agrelo

Lo dice el Señor al profeta, lo dice señalando a David, al más pequeño de los hijos de Jesé, al escogido para rey de Israel: “Anda, úngelo, porque es éste”.

En su confesión, lo dice agradecido el salmista que ha encontrado asilo en la serena paz de la casa de Dios: “Me unges la cabeza con perfume”.

En el libro de los signos, lo dice el evangelista que narra el encuentro de un ciego de nacimiento con Cristo Jesús, con el que es la luz del mundo: “(Jesús) Escupió en tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego, y le dijo: «Vete a lavarte a la piscina de Siloé»”.

Reciente

Un signo de amor y misericordia

Hace 160 años que el Papa Pío IX entregó...

Llanto por mi tierra abandonada

Quiero, desear una feliz Pascua de Resurrección a todos...

¿Conoció San Alfonso, en Roma, a la Virgen del Perpetuo Socorro?

La vida de Alfonso está marcada por la presencia...

Newsletter

spot_img

Otras historias

Aprender a mirar… lentamente

Hemos recurrido muchas veces al mantra de “necesitar detenernos”....

Misioneros de esperanza

Misioneros de la esperanza entre los pueblos; con este...

El Santo que no perdió ni un minuto

San Alfonso María de Ligorio (1696-1787) nacido en Marianela,...

Un mosaico de la Virgen en el cortijo Mitagalán

Hay una canción mariana que dice así: “Mientras recorres...

¿Preparados?

Pongamos como ejemplo el parte meteorológico de un día...
spot_img

Un signo de amor y misericordia

Hace 160 años que el Papa Pío IX entregó el icono del Perpetuo Socorro a los Misioneros Redentoristas con el mandato de “Dadla a...

Llanto por mi tierra abandonada

Quiero, desear una feliz Pascua de Resurrección a todos los amigos de Icono. Deseo que hayan disfrutado de una semana Santa, muy feliz, rodeada...